RACLETTE PARA EL FIN DE SEMANA


Como dicen mis amigos, soy “muy temática” y cuando me da por un algo me gusta explorarlo y explotarlo a fondo. Así que a partir del viaje a Suiza me he aficionado a la raclette.
Se que hay miles de entradas en internet sobre cómo preparar una buena raclette así que me enfoco en que sea un verdadero éxito CON NIÑOS.
El punto de partida es lógicamente tener el cacharro en sí, con su buena plancha de piedra y sus espátulas para el queso. Os recomiendo que encendáis la plancha con una antelación mínima de 10’ ya que la piedra es más lenta que una pancha de teflón estándar y luego se tarda muchísimo en cocinar la carne. No es necesario añadir aceite a la piedra porque la propia carne ya suelta su grasilla y es suficiente.
Como ingredientes os sugiero:

Para la piedra:
  • Salchichas tipo alemán
  • Carne de ternera de añojo cortada en tiras

Para acompañar y mezclar con el queso fundido:
  • Preparar una bandeja de embutidos combinando jamón serrano y york o cocido
  • Patatas pequeñas cocidas

Y por supuesto el queso especial para raclette en lonchas del tamaño perfecto para las espátulas (no tan fácil de encontrar, Carrefour y El Corte Inglés). 
Con esos ingredientes tan sencillos los niños se pueden dar con un canto en los dientes. No hacen falta más salsas ni condimentos.

La mecánica consiste en fundir el queso en la espátula (bandeja de debajo de la raclette y combinarlo con las patatas y/ o los embutidos. Y aparte cocinar la carne en la piedra.
Se trata de una forma más festiva de comer, ¡ideal para el fin de semana!



SUIZA CON NIÑOS EN 6 DÍAS


VIAJE A SUIZA CON NIÑOS

Todos los años desde que mi hija menor cumplió 3 hago un viaje al extranjero en verano con ellos. Me gusta que se acostumbren a aeropuertos, estaciones, pero sobre todo a otros idiomas, culturas y que vean cosas diferentes.

Este año escogimos Suiza que ha sido un destino que me ha sorprendido ya que, si no te limitas a visitar las preciosas ciudades y organizas excursiones a la montaña, resulta un viaje de lo más completo y entretenido para los niños.

Hemos estado 6 noches, alquilando una casa a través de Airbnb en una ubicación muy central y altamente recomendable – Engelberg (a 20’ de Lucerna). Se trata de un pueblo enclavado en un precioso valle rodeado de montañas y bosques impresionantes.

Os haré un esquema de lo visitado cada día por si os puede ser de ayuda para vuestra planificación de viaje:

DÍA 1
Por la mañana decidimos subir al monte Titlis, en el mismo Engelberg. Para ello cogimos un teleférico que asciende a 3.200 metros y disfrutamos arriba de increíbles vistas de montañas nevadas y lagos y atravesamos un vertiginoso puente colgante sobre un glaciar.

Tips: excursión apta para niños de cualquier edad. Precio del teleférico + rotair (cabina en grupo que sube hasta la cima) bastante alto pero merece la pena (380€ 2 adultos + 4 niños). La estación del teleférico se encuentra fácilmente localizable en un extremo del pueblo.
Puente colgante sobre glaciar en Monte Titlis

Por la tarde fuimos a Lucerna, es una de las ciudades de Suiza que más nos ha gustado. Tiene un casco antiguo medieval con fachadas pintadas que tiene muchísimo encanto, dos puentes de madera muy característicos con pinturas alegóricas y bastante ambiente… hasta que cierran las tiendas a las 18h o 18:30h. En general en todas las ciudades suizas visitadas el ambiente decae mucho a partir de esa hora que coincide con su hora de cenar y recogida en casa.

Tips: hacer fotos del río Aar desde los puentes al atardecer.

Lucerna


DÍA 2
Hoy hacemos la excursión que está a más distancia de Engelberg ya que decidimos visitar las cataratas del Rin en la localidad de Schaffhausen (casi 2h de distancia en coche) y por la tarde parar de vuelta en Zurich.

Las cataratas del Rin son impresionantes, hay varias opciones para ver los saltos de agua: pagar uno de los barcos que se acerca al salto de agua (unos 10CFH por persona), entrar en el Castillo de Laufen y aproximarse desde los miradores (difícil acceso en coche, aprox. 5CFH por persona) y no pagar ningún extra (más que el parking, de eso no te libras) y ver las cataratas desde cualquier barandilla o mirador fácilmente. Es un sitio llenísimo de turistas y se aprovechan con los precios del agua y la comida.

Tips: es una excursión que gusta mucho a los niños. Es mejor llevar el agua y bebidas de casa e incluso los bocadillos. Si no mejor comer en algún pueblo cercano fuera de la zona de las cataratas. No hace falta pagar el barco o el castillo para verlas bien.

Cataratas del Rin

Tras esta visita fuimos a Zurich. Después de haber visto Lucerna, Zurich nos decepcionó un poco. Es una ciudad más grande, también bonita con edificios imponentes. Una cosa curiosa y no sólo de Zurich es el baño en los ríos: cientos de personas se dejan arrastrar por la corriente en el Rin y el Aar cuyas aguas bajan cristalinas de la montaña en un espectáculo de color por lo vistosos flotadores-bolsa que llevan.

DÍA 3
El tercer día lo dedicamos a visitar Interlaken. Es una localidad que como su nombre indica, se encuentra entre dos grandes lagos, el Brienz y el Thun y que ofrece varios miradores en altura para disfrutar de la vista de los 4 “cuatromiles”, las cimas más altas de esa zona de Suiza.

Hay varias opciones para subir a la montaña, nosotros optamos por un tren cremallera que salva una pendiente de 48% en algo más de 10’ y te deja en el mirador de Harder Kulm. Las vistas tanto de las montañas como de los lagos y localidades de alrededor eran tan bonitas que dedicamos más de una hora a disfrutarlas y hacernos fotos.
Mirador de Harder Kuln
Al bajar dimos un paseo por el pueblo de Interlaken, muy enfocado al turismo, con muchas tiendas de souvenirs y heladerías, y luego nos acercamos al pueblo de Brienz. Se trata de una localidad de veraneo para los Suizos situada en el lago del mismo nombre, es pintoresca y bien cuidada, las vistas del lago son preciosas y aprovechamos para meter los pies y refrescarnos.

Antes de volver a casa habíamos leído que en el pueblo de Meiringer había dos cosas especiales: la pastelería que inventó los merengues y el escenario de la muerte de Sherlock Holmes. El pueblo es muy temático en torno a esas dos cosas y allí fuimos a merendar y dar una vuelta.

Tips: llegar a Meiringer antes de que cierren las tiendas y pastelerías a las 18h. Comprar los souvenirs en Interlaken, más baratos que en otras ciudades. Bañarse en el lago Brienz si os atrevéis.

DÍA 4
Para no perder la costumbre dedicamos la mañana a la montaña y los paisajes y nos encaminamos hacia el monte Pilatus. Aquí sacamos un billete combinado que tiene truco: subida en tren cremallera y bajada en teleférico, con el problema de que una vez arriba nos dimos cuenta de que la subida es por un pueblo, Alpnachstadt y la bajada por otro, Kriens, así que si dejas el coche en un pueblo luego es realmente complicado volver al otro (trasbordos varios de autobús y tren) por lo que uno de nosotros bajó de nuevo en tren para recoger coche en Alpnachstadt e ir a recoger al resto a Kriens.

La subida al monte Pilatus la considero imprescindible en cualquier viaje a Suiza. Se tarda unos 20’ en subir, una vez arriba hay bastantes servicios, pero sobre todo vistas de lagos y cumbres si a ratos está despejado.

Además hay una atracción adicional, en una parada intermedia entre la cima del Pilatus y el pueblo de Kriens accedes al tobogán de verano (rodelbahn.ch) más largo de Suiza con 1,4 KM de bajada en una especie de trineo, divertidísimo para niños y mayores y barato en comparación con otras actividades (8CFH adultos y 7CFH niños). Aprovechamos la parada en el tobogán para hacer picnic (en Suiza cualquier prado es el escenario perfecto para hacer picnic) y tras el cambalache de bajada, recogida de coche etc. decidimos pasar la tarde en Basilea.

Tips: imprescindible con niños el tobogán gigante. Si hay muchas nubes en la cumbre esperar pacientemente porque en una hora puedes pasar por las 4 estaciones. Subir y bajar en el mismo medio de transporte.
Tobogán que aprovecha la pendiente del Pilatus

Basilea nos gustó mucho. El Rin es un río tan espectacular que hace cualquier ciudad bonita, también aquí lleno de bañistas. La ciudad tiene un ayuntamiento de piedra roja muy original, mas de 200 fuentes de agua potable, el basilisco por todas partes y bonitas fachadas.

DÍA 5
Hoy dedicamos el día entero a visitar Berna, no porque requiera más tiempo que otras ciudades pero si porque después de tanto ajetreo nos apetece un día tranquilo y fácil.

Berna es una ciudad preciosa. Tiene dos relojes- torre que hay que ver, el edificio del parlamento (Confederación Helvética), muchas fuentes también de agua potable y los famosos osos de Berna (muy cuestionado, están en un foso junto al río Aar).

Os recomiendo asomaros al río desde una terraza mirador que hay junto a la catedral. Y visitar el barrio de Matte, que es medieval. Pero lo que mas os recomiendo es ¡integraros con los berneses y bañaros en el río! Es de fácil acceso desde Freibad-Marzili (se puede acceder en coche o caminando desde la estación a 15’). Se trata de una zona de baños con piscina y acceso al río totalmente gratuita. Cuenta con unos cambiadores muy rudimentarios pero suficientes y está hasta arriba de locales. Si os atrevéis a lanzaros al río Aar dejaos llevar por la corriente una o dos escalerillas, ¡es toda una experiencia y no estaréis solos! (niños a partir de 8-9 años)

Bañistas en cualquier río de Suiza

Hasta aquí el diario de nuestro viaje … espero que os sirva de ayuda…

Otra información que considero relevante: las autopistas son estupendas, hay unas infraestructuras brutales y si alquilas coche suizo los peajes van incluidos. Eso si, la gasolina es carísima un 40% mas cara que en España. Los supermercados que tienen el monopolio allí, Coop y Migros, también son bastante caros, hay pocos Lidl pero os recomiendo buscarlos porque la diferencia de precios es considerable. 

Por supuesto cualquier parking es de pago y se necesitan monedas, pero eso es similar a España.

Espero haber sido de ayuda y cualquier corrección o comentario adicional será bienvenido.